domingo, 17 de marzo de 2013

de regreso a konoha capi 14


Capítulo 14 y me deshice de lo indeseado

Naomi…



Toda la vida, viviendo divertida y sin preocupaciones, llegó el, maldito borracho inconsciente, que me hizo daño. Luego el otro… que simplemente me duele mas que una paliza… que me ignore, no lo soporto… ¡es hora! De reescribir mi historia… ¿sera posible?



-eh tu! Estas en las nubes!-dijo mi irritante acompañante, sinceramente, esa sonrisa burlona me causaba gracia, pero no, eso era algo que no diría.



-callate hozuki-dije comiéndome mi helado.



-oh vamos si ahora seremos como compañeros inseparables-dice riendo- llamame suigetsu.



-como quieras suigetsu-dije terminando mi helado.



-uh… oye, porque nos mira ese chico?-dice señalando con una cuchara a una mesa cercana.



-um?-me gire y abri los ojos sorprendida, ¿Qué hacia kiba en la misma heladería que yo?-callate y haz como si esto fuera una cita-le dije susurrando y agarrándole de la camisa.

                          

-exnovio?-me dice este levantando una ceja y sonriendo.



-para nada, y no te incumbe.



-si quieres que haga el paripé tendras que contármelo-yo ya estaba con un tic en el ojo y me resigne a contárselo-ah bueno, es eso, de acuerdo pero con una condición.-dice con sonrisa burlona.



-haver, te escucho.



-tendras que…-se acerca a mi y me agarra de la barbilla-besarme delante de todos…



-solo cuando sea delante de todos-digo extendiendo la mano para el trato.



-claro-dice con sonrisa burlona, pero en vez de cerrar el trato con un apretón, lo cierra con un beso en mis labios.



Me sorprendí ante tal acción ¿Qué acaso este tipejo no tenia vergüenza? De todas formas miré de reojo a la mesa donde se sentaba kiba y me fijé en sus marcas rojas.



-suigetsu, acompañame-digo saliendo del establecimiento.



Caminamos un buen rato hasta llegar al hospital, allí una sensación de liberación me llegó, por fin me libraría de aquello a lo que mi madre me obligo, esos horrendos tatuajes no me hacían nada femenina, son mas de… chico.



-y que hacemos en el hospital? Si puede saberse-dijo este aun con una sonrisa.



Yo lo deje en la sala de espera y pase a dentro, la aguja se clavaba en mi rostro quitándome todo rastro de tinta, la poca sangre que caia se confundía con la tinta roja del tatuaje.



Sali de allí con una sonrisa en el rostro y con el mismo despejado de cualquier marca, sin duda me habían quitado muy bien los tatuajes, no había ni una sola cicatriz, sin lugar a dudas, un gran trabajo.



-bueno, ya esta, a esto venia-digo mirándome el rostro en el espejo.



-wow! Increíble! Ni una sola cicatriz-dice suigetsu con cara curiosa y palpándome la cara en busca de marcas.



A partir de ahí, regrese a casa. Si, como imaginais me lleve una bronca tremenda pero estaba en todo mi derecho a quitarme algo que no me gustaba.



Ikane



Oh dios oh dios… esto se lo tengo que contar a naomi! No hay tiempo k perder!



Hiroy



Mierda… llegue tarde y no les pude contar nada a las chicas… paseaba por los pasillos de la escuela, de pronto vi una silueta que la verdad me resultaba familiar, ya se! ¡camu-chan!

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